From Spain to Puerto Rico – “From All the Bad Experiences I Have Learned A Lot”

Photo courtesy of Mercedes Mateos Andrés


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Mercedes Mateos Andrés, a 21-year-old student from Spain, began an exchange program in Puerto Rico in August 2017. Since then she’s been studying for her bachelor’s degree in publicity and public relations at the la Universidad del Sagrado Corazón (USC) and lives in student housing.

After Hurricane Maria, many exchange students decided to go back to their home country. But Mateos made a different decision, extending her stay on the island in order to help out, with the hope of seeing Puerto Rico reborn.

Why did you decide to stay instead of going back to your country like other exchange students?

Above all else, it was not being able to enjoy this beautiful country. There was so much I hadn’t seen and I didn’t want to miss the chance. [Hurricane] Maria made us lose two months of the exchange program and I had the opportunity to get those months back. And I thought that it was the best option; life is too short not to take advantage of these opportunities.

What brought you to Puerto Rico to study?

What brought me to Puerto Rico wasn’t really the academic aspect, it was more the cultural aspect. I wanted to go to a place with traditions, landscapes and history different from Spain, since everything that is close [in Europe] is similar. I wanted to learn about other realities and perspectives; you learn from diversity.

How did you get through the hurricane as an exchange student?

The hurricane was something hard to experience because none of us were expecting it. No one was mentally ready for something like that, even less so coming from Spain, a country where natural disasters are uncommon. It wasn’t just my life that was paralyzed, but the entire country. Frustration is another feeling that stands out — to see chaos, need, desperation, and not being able to do anything to help those in need. Not being able to leave or knowing when it will end. Obviously, it hasn’t been the best experience, but from all the bad experiences I have learned a lot.

Did your life change in some way?

As I have said before, I have learned a lot from it. I think no one in the First World thinks that something so basic like water or power can be scarce. In situations like these no one would know how to manage. But I have lived through it and I have learned to value something so basic. Another point that has given me something to think about is how little information that was given out to the rest of the world. No one in Spain knew what happened exactly, or the aftermath of the hurricane. It was a real crisis that, for for most of the world, did not exist — and that should change in every type of conflict or disaster, so people are able to help and give support.

De España a Puerto Rico:  “De todo lo malo vivido he aprendido mucho”

Mercedes Mateos Andrés, estudiante española de 21 años, comenzó un intercambio académico en Puerto Rico en el mes de agosto. Desde entonces estudia un bachillerato de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad del Sagrado Corazón (USC) y vive en la residencia de los alumnos.

Tras el paso del huracán, muchos estudiantes de intercambio decidieron regresar a su país dadas las condiciones de vida en las que se encontraban. Pero Mateos decidió lo contrario, extendiendo su estancia en el país para poder quedarse más tiempo ayudando, con la esperanza de ver a Puerto Rico renacer.

¿Por qué decidiste quedarte en vez de regresar a tu país, como otros estudiantes de intercambio?

Sobre todo, fue no haber podido disfrutar de este precioso país. Había tanto que no había visto que no me quería quedar con las ganas. [El  huracán] María nos hizo perder dos meses del intercambio y yo tenía la oportunidad de poder recuperarlos. Y creí que era la mejor opción; la vida es muy corta para no aprovechar estas oportunidades.

¿Qué es lo que te trajo a estudiar a Puerto Rico?

Realmente lo que me trajo a estudiar a Puerto Rico no fue tanto lo académico, fue más lo cultural. Quería ir a un sitio con costumbres, paisajes e historia diferente a España, ya que todo lo que está cerca [en Europa] es parecido. Quería saber de otras realidades y puntos de vista; de la diversidad se aprende.

¿Cómo viviste el huracán siendo estudiante de intercambio?

El huracán fue algo duro porque ninguno de nosotros nos lo esperábamos. Nadie estaba preparado psicológicamente para algo así, y menos viniendo de España, un país donde las catástrofes naturales no son nada comunes. Ya no era mi vida paralizada, sino un país entero. Frustración es otro sentimiento que también es destacable — ver caos, necesidad, desesperación, y no poder hacer nada para ayudar a los que necesitan. Ni poder irte, ni saber cuándo todo acabará. Obviamente no ha sido la mejor experiencia de mi vida, pero sí de todo lo malo vivido he aprendido mucho.

¿Cambió tu vida en algún aspecto?

Como he dicho con anterioridad, he aprendido mucho de ello. Creo que nadie del primer mundo piensa que algo tan básico como el agua o la luz les puedan llegar a faltar. En situaciones así, nadie sabría cómo poder ingeniárselas. Pero yo he vivido eso y he aprendido a valorar algo tan básico. Otro punto que me ha dado qué pensar es la poca información que se daba al resto del mundo. Nadie en España sabía que había pasado exactamente ni las consecuencias que el huracán había tenido. Es como una crisis real que para la mayor parte del mundo no ha existido y eso debería cambiar en todo tipo de conflictos o desastres para poder apoyar y ayudar.

Written by Irene Ruiz.

The story is part of a collaboration between Feet in 2 Worlds and the journalism program at Universidad del Sagrado Corazón in San Juan, Puerto Rico. Translated from the original Spanish by John Pink.

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